Indicadores agrícolas
Una carga pesada para los productoresPablo Adreani
Por estas horas se está debatiendo en el Congreso de la Nación el tema que produjo una de las peores y más prolongadas crisis de la historia. El conflicto entre el campo y el Gobierno no es sólo una cuestión económica; por el lado de los productores es una cuestión de supervivencia en muchos de ellos y por el lado del Gobierno es una clara cuestión de sólo mostrar el poder y querer doblegar a uno de los sectores más competitivos de la economía, aun a sabiendas de que si gana pierde el país.
Hemos efectuado un análisis más en profundidad sobre el impacto del nivel de retenciones actuales sobre los distintos productores, de acuerdo a nivel de rendimientos y la distancia del campo al puerto. Para el estudio se ha considerado el nivel de retenciones actuales en el caso de la soja, 46,78 por ciento, sobre un precio FOB de 560 dólares y un FAS teórico de 295 dólares.
Con este nivel de retenciones cualquier campo del país que tenga un rendimiento de soja por debajo de los 1.800 kilos por hectárea pierde plata (considerando campo propio), mientras que el Gobierno gana 450 dólares por hectárea. Si consideramos el costo del alquiler, variable de acuerdo a cada zona, sólo gana algo de plata 100 dólares aquellos que puedan obtener un rinde superior a los 3.500 kilos, mientras que el Gobierno se asegura un ingreso de 735 dólares por hectárea. Cabe destacar que el rinde promedio nacional para el cultivo de soja es de 2.800 kilos. Para un campo ubicado en Las Lajitas, Salta, un productor que obtiene un rinde de 2.400 kilos tiene una ganancia de 10 dólares por hectárea mientras que el ingreso para el Gobierno sería de 600 dólares por hectárea. Los rindes en la zona de Las Lajitas son buenos pero se hace muy difícil de lograr promedios de rendimientos por arriba de los 2.300 kilos, sin considerar el gran riesgo climático que tiene la zona ante la falta regular de lluvias durante la etapa de crecimiento del cultivo.
En el caso de un productor de Cuarto, con una distancia al puerto de 376 kilómetros y un costo de flete de 30 dólares por tonelada, el rinde mínimo para no perder plata es de dos mil kilos, mientras que en este caso el Gobierno gana 500 dólares por tonelada contra un productor que no gana nada.
Este sistema de retenciones móviles y las alícuotas correspondientes resultan una carga muy pesada para los productores, y de aprobarse en el Congreso van a producir la quiebra del 50 por ciento del sistema de producción de la Argentina. Esto es así porque más del 50 por ciento de la superficie agrícola de nuestro país se trabaja bajo la figura de los llamados "mini-pools". Que no son otra cosa que los miles de productores emprendedores que se han desarrollado en la Argentina profunda al amparo de un fuerte incremento de los precios internacionales y de una gran dosis de capacidad para desarrollar nuevas tecnologías y que ha impulsado a nuestro país a ser uno de los mas competitivos del mundo.
Los precios ayudaron, pero también la tecnología y la inteligencia aplicada por nuestros productores han creado "redes de redes" entre todos los integrantes de una comunidad.
Son esos emprendedores lo que hicieron que la Argentina llegara a producir el récord de 97 millones de toneladas; los que lograron expandir la frontera agrícola al NOA y NEA; esos que están condenados a desaparecer e ir al destierro, si el proyecto de retenciones móviles avanza en Diputados sin modificaciones.
Por este motivo es que vemos con una gran sorpresa que el Gobierno decida sacrificar a todo un sector, a toda una comunidad socio económica ligada directa e indirectamente con el campo, para poder recaudar más y mostrar su poder omnipresente a cada uno de los argentinos. Hoy estamos ante un momento histórico, en el que si prevalece la posición del Gobierno pierde la Nación y si prevalece la posición de la comunidad agropecuaria gana todo el país. Para todos aquellos diputados que tengan en sus manos la decisión, sepan que de ella depende el futuro de nuestra Argentina agropecuaria. No habrá vencedores ni vencidos, ganará el país.