La familia Pairetti profundizó un esquema de semiestabulado para aumentar la producción de leche. Sin incrementar costos están volviendo al promedio diario previo a la sequía. Sin embargo, están obligados a replantear el tambo diariamente. A los Pairetti, la pasión por el tambo les viene de lejos. Su nexo con la lechería comenzó en 1976, cuando Víctor, hoy jubilado, se aventuró a producir leche con las primeras vacas Holando de la zona. A lo largo de la historia, recuerdan buenos y malos momentos, aunque por primera vez, están analizando la posibilidad de cerrar las puertas para siempre.
