Mercados y tendencias
Un regreso al mercado con menos ventajas competitivasFlavia Rossi
El retorno de la actividad en los mercados fue un respiro para muchos. Los exportadores centraron sus esfuerzos en originar maíz y soja para completar la enorme lista de barcos que tenían esperando en los ríos, lo que levantó los precios de las entregas inmediatas. En cambio, los valores pagados por el trigo perdieron fuerza. La molinería siguió siendo la única compradora y la autorización de exportar el millón de toneladas adicionales no generó cambios en el mercado interno.
El sector siguió comprando luego de que se cerrara el registro de ventas en siete millones de toneladas a fines de noviembre del año pasado. A principios de enero cubrió sus compromisos externos y acumuló trigo para cuando llegase la oportunidad de volver a vender. Según los datos oficiales, ya en febrero el sector hubiese estado listo para exportar la flamante cuota de un millón de toneladas. Lo interesante es que según esa misma fuente, el sector podría vender incluso el doble de eso porque acumula compras por más de nueve millones de toneladas.
Hasta el jueves pasado la Oncca nuevo responsable del Registro de Exportaciones llamado ROE Verde había aprobado la venta de menos de 900 mil toneladas de granos. La mayoría corresponde al flamante cupo de trigo y en pocos días se habrá completado, por lo que finalizará el fugaz retorno de Argentina al comercio mundial.
Cuando se definió la apertura del cupo se aclaró que el trigo sería destinado a países vecinos según la siguiente lista: Brasil (500 mil toneladas), Bolivia (230.000), Venezuela (70.000), Ecuador (30.000), Cuba (12.000) y 167.615 toneladas a otros destinos no identificados. Esta decisión no sólo sería política; también realista. Estamos geográficamente lejos y la ventaja competitiva de Argentina es vender cuando el resto del mundo no puede, en especial entre noviembre y marzo. En esas fechas los compradores pagan el flete sin problemas para acceder al trigo argentino. Ahora la cosecha del hemisferio norte ya empezó y el tiempo dejó de ser nuestra ventaja, por lo que para competir deberíamos vender barato.
Se anticipa una mejora de 50 millones de toneladas en el mundo luego de una década de creciente escasez. Ya se está sintiendo el ingreso de oferta desde Ucrania y Rusia, por lo que la furiosa demanda insatisfecha está encontrando algo de consuelo.
El mercado sabe que 50 millones de toneladas no serán suficientes para normalizar la situación general y el balance seguirá entre los más ajustados de las últimas tres décadas. Se están registrando algunos problemas de calidad en los primeros lotes cosechados en Estados Unidos y la Unión Europea y persiste la sequía para siembra en el hemisferio sur.
A futuro. Que Argentina exporte ocho ó nueve millones de toneladas en la campaña 2007/2008 dependerá de cuánto trigo quede en el mercado interno. La Oncca lanzó el programa para transparentar las existencias de granos, orientado exclusivamente a los productores: con los detalles que cada uno aporte respecto a la mercadería que tenga en su poder y que no haya ingresado en el circuito comercial se podrá precisar cuánto queda para la demanda interna.
Si bien resulta difícil que el sector vuelva al circuito durante los próximos meses para comprar más trigo viejo, la ampliación del saldo exportable será beneficiosa para reducir los stocks de pasaje para la próxima campaña. La exportación de la campaña 2008/2009 recién se abrirá en noviembre, cuando se defina el anunciado encaje productivo exportador en función de las estimaciones de producción y consumo de la nueva campaña.