Incumplimiento cinco estrellas
Eloy
La improvisación de la errática política agropecuaria provocó el incumplimiento de nuestro país, la primera vez en treinta años, en la entrega de la cuota Hilton, ya que quedarán sin vender 2.000 toneladas de los mejores cortes vacunos cuando, el próximo lunes 30 de junio, venza el ciclo comercial 2007/2008. Hasta la fecha se habría atendido el 93% del cupo anual de 28.000 tn.
La tonelada de esta carne cinco estrellas hoy tiene una cotización de, aproximadamente, u$s 20.000, por lo que se habrían perdido de comercializar u$s 40 millones.
La Cuota Hilton es una compensación que la Rueda Tokio del GATT (Acuerdo General de Aranceles y Comercio) otorgó, en 1979, a países perjudicados por el proteccionismo europeo hacia el sector agrícola, carne que los estados damnificados colocan exentos de prelievos y con un derecho aduanero del 20%. Los siete cortes involucrados en la prorrata Hilton son: referidos al cuarto trasero (Rump and loin), el bife angosto (strip loin); el cuadril (rump); el lomo (tender loin); el cuadrado y el peceto; y con respecto a la rueda, la nalga de afuera y de adentro (silver y top side, respectivamente) y la bola de lomo (knucle). El cuarto trasero se lleva los honores con el 92% de la exportación.
¿Cómo se llegó a este incumplimiento? Frigoríficos y funcionarios culpan al paro agropecuario, que habría impedido la llegada a faena de los novillos gordos que requiere el mercado común europeo (cortes refrigerados y deshuesados procedentes de animales con una edad comprendida entre los veintidós a veinticuatro meses, con dos incisivos permanentes, criados a base exclusiva de pastos, cuyo pesos vivos al momento de la faena no supere 460 kgs.)
El sector privado aduce el retaceo de la ONCCA y de la Secretaría de Comercio, órbita de Guillermo Moreno, de los ROE (permisos de exportación), desde meses antes de la iniciación del conflicto.
También juega la distribución de la cuota ya que, salvo raras excepciones, los sucesivos repartos se convirtieron en actos corruptivos como, por ejemplo, el procesamiento del ex Secretario de Agricultura Miguel Campos, luego sugestivamente sobreseído, repitiéndose este año la modalidad de otorgamiento a frigoríficos en quiebra y con deudas fiscales y provisionales.
Ahora se pediría extender el plazo o anexar las 2.000 toneladas a la cuota del año próximo. Una falta de respeto hacia los compradores, que concedieron 1.000 toneladas adicionales, como compensación de la ampliación del bloque europeo, y que desde hace meses está pendiente de aprobación en nuestra Cancillería.
¿Este maquillaje piadoso que encubre subsidios multimillonarios y perturba la competencia, es una renta extraordinaria?